Relatos – Los Espejos Ocultos

Título Original: Hidden Mirrors
Author: RubberJane
Copyright © 2007
Gromet´s Plaza

Los Espejos Ocultos  


Ron tomó su taza de café a la vez que ojeaba el diario. Dos minutos después, sIn siquiera saludarla agarró sus cosas y salió hacia el trabajo.

Jen estaba mas que dolida por la situación. Luego de 12 años, sabía que su matrimonio era una farsa, pero se negaba a dejarlo atrás, ese maldito acuerdo prenupcial había sido su mayor error.

Aunque en sus cuarenta y tantos Jen aún conservaba su belleza, sentía que no podía competir con la larga lista de mujeres jóvenes que sabía su marido conquistaba a sus espaldas. Pero por otro lado pedirle el divorcio sería su ruina.

Jen terminó su desayuno y se vistió para ir al gimnasio. Esa era su principal actividad, siempre tratando de estar en forma buscando reavivar el deseo de su marido, cosa que hacía tiempo había dejado de funcionar. Pero pese a todo seguía intentándolo.

En el gimnasio había entablado amistad hacía unos años con una voluptuosa y altiva mujer con la que compartía clases aeróbicas y hacía las veces de confidente de su vida.

Ron había hecho una brillante carrera ejecutiva y tenía a estas alturas una abultada billetera que utilizaba para darse la buena vida. A pesar de que estaba cansado de su insulsa esposa, ésta le servía de apariencia para cubrir sus actividades extra matrimoniales frente a la corporación que exigía una aparente rectitud moral de sus miembros.

Una noche como tantas otras veces, llamó desde su oficina y le avisó a Jen que trabajaría hasta la madrugada. Colgó e inmediatamente tomó sus cosas y salió con el auto. Jen ya conocía las mentiras de su marido y generalmente aprovechaba esas noches para visitar a su amiga del gimnasio. quien tenía una hermosa casa en las afueras de la ciudad y solía hacer reuniones muy interesantes.

Casi una hora de autopista después, Ron llegó hasta una apartada mansión en las afueras de la ciudad. Se detuvo frente al portón y llamó por teléfono.
 Una voz de mujer le respondió:
“Ah, si, que gusto oirle de nuevo…pase”.

En la puerta del caserón una joven de figura esbelta lo aguardaba, totalmente enfundada en un brillante catsuit y máscara de latex negro que sólo dejaba ver sus ojos y una apetecible boca pintada de rojo. Al detenerse el auto le abrió la puerta y le dijo:

“Bienvenido Sr, adelante por favor, la Sra. Kelter lo recibirá de inmediato”.

La joven tomó las llaves del auto y lo estacionó a un lado del caserón. Ron entró en la casa y se dirigió al salón central, donde una altiva mujer en un elegante vestido de latex leía un libro. La mujer no se inmutó y al llegar Ron a su lado, ella lo miró de reojo y dijo:

“Veo que vuelves por más, no te ha sido suficiente la otra vez?”.
“No Sra, deseo mucho mas” Dijo Ron mirando el piso.
“Pues eres un cerdo incorregible, y eso me gusta”. Dijo La Sra. Kelter al tiempo que hacía un simple ademán.

De inmediato dos figuras femeninas aparecieron. Vestidas con catsuit de latex, corsets y botas. Sus rostros cubiertos por máscaras de latex solo dejaban ver los ojos y bocas pintadas.

“Hoy darás servicio como es usual a F-05 y a F-11” Dijo la Sra. Kelter. “Gracias Sra Kelter” Dijo Ron.

La Sra Kelter señaló a Ron y dijo:
“Dénle lo que se merece, esta vez llévenlo al salón rojo”.

Las dos mujeres fueron rápidamente hacia Ron y lo sujetaron del brazo, llevándolo a la rastra por una escalera que bajaba. Mientras bajaban F-11 dijo:

“Así que no te alcanzó maldito perro?, deseas aun mas?”.
“Si, quiero servirles siempre Sritas” Dijo Ron en un estado de excitación.
 “Pues mas te vale o mañana aún te acordarás de nosotras” Dijo con maldad F-11.

Al llegar al subsuelo, llevaron a Ron a un box. Allí F-05 sacó de un armario un cajón que contenía las prendas de latex personales de Ron y se las lanzó a los pies.
“¡Eso eres tu!” Gritó F-05.

F-11 le quitó sin muchos miramientos la ropa a Ron hasta desnudarlo. Luego comenzó a ponerle el catsuit de latex negro desde los pies hasta el cuello. El catsuit era cerrado, con pies y guantes y enfundaba su cuerpo totalmente.
Sólo tenía dos aberturas, una para su pene y otra en el ano.

F-11 subió los cierres y los trabó con dos pequeños candados. Luego deslizó una máscara de latex en la cabeza de Ron. La máscara tenía aperturas para la boca y nariz y lentes transparentes en los ojos que permitían ver.  F-11 unió la base de la máscara al catsuit y lo trabó con un collar negro al cuello. Ron ahora ya no podía sacárselo.

Mientras tanto F-05 había comenzado a juguetear con un doble dildo de goma frente a Ron. Lo miraba fijamente y le decía

“Mmmh, sabes a dónde irá esto”.

A continuación F-11 le colocó a Ron una funda de latex negro en su pene erecto que cubría incluso sus testículos y se sujetaba con correas que subían desde el perineo hasta la cintura, fijándolo como un arnés. La tira gruesa de latex que pasaba por su ano tenía en ese lugar una argolla metálica. F-11 enhebró en ella un tapón anal bien lubricado y se lo insertó sin preguntas a Ron, éste no opuso resistencia hasta que sintió cómo se inflaba y le dilataba el esfinter. Muy a su pesar emitió un gemido que fue interpretado por F-05 como una queja, entonces ella exclamó:

“¡¿Acaso eso fue una queja?!, ínflaselo un poco mas!”.

F-11 ejecutó la orden.

Ron gimió en silencio y luego terminó por relajarse. Esa incomodidad le resultaba placentera en el fondo. Finalmente F-11 tomó del cajón un corset de latex grueso y se lo colocó a Ron en la cintura. Luego ajustó las tiras en la espalda hasta que la figura de Ron comenzó a semejar un reloj de arena. El toque final fueron unas botas de latex.

“¡Al fin!” – Exclamo F-11 – “ahora si estás presentable”.
“Bien!, es hora de que comiences a servirnos de algo, ya hemos desperdiciado mucho tiempo en ti”.   Dijo F-05.

Ron miraba el piso sin decir nada.

“F-11, insértale su herramienta y que comience a trabajar!” dijo firme F’05.

F-11 tomó el mordillo especial y se lo fijo a la cabeza a Ron. El mordillo forzaba a abrir la boca y permitía insertar en ella el dildo doble, de manera que un extremo llenaba la boca de Ron y el otro se extendía hacia afuera.

F-05 y F-11 pusieron una cadena al collar de Ron y lo llevaron hacia el salón de juegos privado. Ron caminaba tambaleándose por los tacos de las botas a los que, aunque no era la primera vez que los usaba, no estaba  acostumbrado. el salón de juegos rojo era una habitación muy amplia, cubierta de latex rojo en la paredes, piso y techo. Había múltiples muebles, sillones y cepos donde atar e infinidad de juguetes.

F-05 se recostó en un futón y abriendo las piernas bajó el cierre de su catsuit y dejó entrever su vagina, que estaba cubierta por una tanga de latex transparente. Mientras tanto F-11 ordenó a Ron a que se arrodillara en el piso a modo de banquito. él respondió de inmediato. Luego F-11 le apoyó en la espalda una gran bandeja con dos copas y una botella de Champagne.

Hecho esto, F-11 se volvió hacia F-05 y la dió una mirada sensual.

“He estado esperando este momento”. dijo F-11.

“Yo también, mi querida zorra” respondió F-05.

F-11 se acercó y comenzó a recorrer el cuerpo y los pezones de F-05 con sus dedos de latex, al tiempo que ella misma se frotaba los suyos. Luego F-05 acercó sus labios a los de F-11 y la dió un beso apasionado que enloqueció a Ron, quien seguía en la posición que le habían indicado, pero no podía dejar de mirar extasiado lo que hacían F-05 y F-11.

Su excitación era incontenible, pero no tenía forma de obtener gratificación. Ellas lo sabían y hacían todo lo posible por provocarlo y a la vez negarle atención. Luego de un rato de intensas relaciones entre F-05 y F-11, esta última se levantó, tomó la bandeja que estaba sobre Ron y la colocó a un lado, luego le ordenó levantarse:

“Levántate!”. Gritó.

Ron se levantó y aguardo una nueva indicación.

“Arrodíllate ante mi, quiero que me penetres…, pero no con tu pene, sino con el dildo que sostienes en tu mordillo” Dijo F-05.
 “Mas te vale que le des el mejor orgasmo de su vida o sabrás lo que es bueno”. comentó F-11.

Ron de rodillas se acercó a la entrepierna de F-05 y la penetró con el dildo que salía de su boca. Una y otra vez moviendo su cabeza con un frenético ir y venir no tardó en hacer gemir a F-05, que aunque mostraba una actitud altiva y dominante, en realidad no lo era.

Finalmente llegó el climax y F-05 gritó de placer, quedando exhausta y relajada. Ni bien terminó con F-05, F-11 que estaba extremadamente excitaba sujetó a Ron por el collar y la arrastró hasta ella, hundiéndole la cabeza en su entrepierna.

“Ahora me harás acabar a mi cerdo, tendrás que esmerarte aun mas que con ella”. Gritó F-11.

Ron no dudo en la orden dada e introdujo el dildo en la vagina de F-11 sin miramientos. Ésta gimió y comenzó a fustigar a Ron para que no se detuviera. El dildo entraba y salía de la vagina de F-11 al tiempo que F-05 jugueteaba y mordisqueaba los pezones de F-11. El orgasmo de F-11 fue tan estrepitoso que Ron se quedó quieto mirándola.

Minutos después F-05 llevó a Ron contra una pared y ató sus brazos a los grilletes que colgaban de la misma. Luego fue en busca de F-11 y le dijo:

“Baila para nosotros, ese imbécil se arrepentirá de haber venido”.

F-11 caminó en forma sensual frente a Ron y se sujetó del barral que estaba en medio de la habitación. Comenzó a frotarse contra éste y a dar un espectáculo de baile de caño de increíble erotismo. Ron no podía creer lo que veía. Los movimientos de F-11 eran tan sensuales que su deseo de acabar era desesperante. Pero no podía hablar ni pedir porque el dildo en su boca se lo impedía y de cualquier manera decir algo sería razón segura de castigo.

Mientras tanto F-05 sonreía y se deleitaba frotándose sus pezones de latex con los dedos. F-05 se acercó a Ron y le dijo:

“Mmmh, estoy segura que lo que mas deseas es acabar verdad?”

Ron asintió con la cabeza tímidamente.

“Pues, bien, te has comportado muy obediente, tú lo has pedido”. Dijo F-05
y salió de la habitación.

Rregresó con una caja en sus manos. la puso sobre la mesa y extrajo de ella un dildo, un arnés y unos tubos de goma. Ron la miró desconcertado, nunca antes  había visto eso en ninguna de sus sesiones.

Mientras F-11 seguía danzado, F-05 se colocó el arnés y se introdujo un dildo doble, una mitad penetraba en su vagina y la otra se extendía como un pene que tenía en su punta un brillo metálico.

“Ya es suficiente”, dijo F-05

Al oir esto, F-11 automáticamente dejó de bailar y se acercó a Ron como sabiendo lo que debía hacer.

“Remueve el tapón anal. de este cerdo”. ordenó F-05.

F-11 desató a Ron y lo llevó hasta un mueble parecido a una mesa. Tomó dos grilletes fijos a la misma y ató los brazos de Ron al mueble, obligándolo a quedar de pie pero recostando el torso sobre este

“Abre las piernas!”. gritó F-11.

Ella desinfló el tapón anal y lo extrajo. Ron sintió el alivio de su esfinter al retirarse el tapón. Luego F-11 tomó un tubo de goma y lo introdujo varios centímetros dentro del pene de Ron, lo fijó al glande por medio de un sujetador impidiendo que pudiera salirse. A continuación, destrabó el dildo doble del mordillo, retirándolo y permitiendo que Ron cerrase la boca.

Sin embargo no le dió tiempo a Ron para decir nada. Enseguida F-11 insertó otro pequeño dildo en la boca de Ron, pero este tenía un agujero pasante en su centro. Luego tomó el otro extremo del tubo de goma y lo insertó en el mordillo. Ahora la salida del pene de Ron estaba conectada a su propia boca!. Ron tardó un segundo en darse cuenta de lo que pasaría y comenzó a gemir y negar con la cabeza. Solo un sordo gemido dejaba ver que Ron gritaba su desacuerdo.

“Tú lo pediste querido Ron, te haremos acabar, nada podrá impedirlo” susurró F-05.

F-05 lubricó el dildo de latex que portaba y penetró analmente a Ron. Comenzando lentamente para luego cobrar ritmo. Ron primero trató de luchar, pero sabía que era inútil. Mientras esto sucedía, F-11 estaba agachada debajo de Ron y lo masturbaba con sus manos. La exitación de Ron era mucho mayor que su rechazo, y no podía contenerse. Muy a su pesar, lentamente un orgasmo empezó a crecer dentro de él.

En un momento cuando Ron luchaba contra sí mismo por no acabarse, oyó a F-05 decir:

 “Ahora verás maldito” y presionó un botón en su arnés.

De inmediato una oleada de estimulación invadió el ano y la próstata de Ron.

No hubo tiempo para más….

El orgasmo estalló y Ron se eyaculó sin poder contenerse, liberando toda la exitación acumulada. El semen de Ron viajó por el tubo de goma y apareció de inmediato en su boca, llenándola y haciendo que éste abriera sus ojos horrorizado. Pero no podía hacer nada más que tragárselo.

“Mmh, estaba esperando esto” dijo F-05.

“¿Conque querías acabarte cerdo?, pues ahí lo tienes, trágatelo tú!!!, jajaja”. Rió F-11.

Ron se quedó inmóvil sin poder reaccionar, por un lado la sensación placentera del orgasmo se mezclaba con la vergüenza y rechazo que sentía.

Unos minutos después, lo desataron y lo sentaron en el futón, pero no le quitaron el mordillo. Frente a él se paró F-11 con un DVD en la mano. Ron la miró extrañado.

“Sabes lo que es esto?”. pregunto F-11.

Ron negó con la cabeza.

“Esta es la respuesta a tu acuerdo prenupcial” dijo F-11, mientras F-05 se acercaba.

Ron miró sin entender, pero extrañado.  ¿Como sabían de su acuerdo prenupcial?.

“Verás, este hermoso video en alta definición muestra todo lo que has hecho con nosotras esta noche y otras tantas con lujo de detalles” Dijo F-11.
 “Incluso el hermoso final que te dimos de beber”. agregó F-05.

Ron miró con horror.

“Sabes que nada nos cuesta hacer llegar esto a la corporación” Dijo F-11 con maldad en la mirada.
 “Estarás arruinado, tú, tu maldita carrera y tu asquerosa vida de infiel”. gritó F-05.

En ese momento, Ron miró con más detalle a F-05. Algo tenía en la mirada y en la voz.

“Pues bien, tenemos una oferta irresistible para ti” dijo F-11.
 “Romperás tu acuerdo prenupcial y te entregarás al servicio de F-05 y mío.  Vivirás con nosotras y nos servirás con obediencia”. Dijo F-11 tomando de la mano a F-05.
“Si sabes lo que es bueno, aceptarás” prosiguió.
  “Además, esta vida es la que mas que te gusta, admítelo!!”. gritó impaciente F-05.

Ron miró al piso y se quedó pensativo. Luego de un momento levantó la mirada y asintió con lágrimas en los ojos.

“no eres mas que un lamebotas, pues bien, disfrutarás siéndolo”. dijo F-05 mientras se removía la máscara de latex.

Ron la miró y el rostro que vió le hizo saltar. Era Jen mirándolo con lágrimas de rabia en los ojos.

“Durante 4 años he sido F-05, has estado visitándome en este lugar por años, siéndome infiel conmigo misma y las demas chicas y nunca te diste cuenta. Así de imbécil eres”. Dijo Jen.
 “Si te hubieras preocupado por conocerme y amarme, habrías descubierto que yo tambien comparto este mundo y que no soy la insulsa mojigata que crees”. prosiguió.
“Bien, ahora, te ofrezco que continúes siendo nuestro sumiso, te llevaremos hasta límites que no crees. sólo tienes que deshacer el acuerdo prenupcial y viviremos de a tres la vida que deseamos y nos ocultamos mutuamente. Si lo rechazas puedes estar seguro que será tu ruina”. Sentenció Jen.

Ron comprendió que Jen era de algún modo justa y generosa. A pesar de haberla denigrado por años, ella ahora le ofrecía seguir juntos y eso lo conmovió. Él no habría hecho eso en su lugar.

F-11 se acercó a Ron y le quitó el mordillo.

“Y bien?, cual es tu respuesta?”. Dijo F-11.

Luego de un largo silencio Ron asintió con la cabeza. Se incorporó y fue hacia Jen. se puso de rodillas ante ella y le beso las botas de latex quedándose inmóvil.

 A lo lejos en la puerta del salón. la altiva y voluptuosa Sra. Kelter sonrió….

FIN

3 comentarios to “Relatos – Los Espejos Ocultos”

  1. Latexboy Says:

    Wowww, alucinante relato, felicitaciones Gerez, sigue asi, estos relatos alimentan nuestra imaginacion :)

    • Gerez Says:

      Agradezco mucho tus palabras Latexboy!.
      La verdad siempre trato de traducir los relatos que mas me impactan o que me parece pueden gustar, sobre todo porque toma tiempo hacerlo.
      En este caso, la autora creo es una mujer y es diferente de los anteriores porque aquí las mujeres dominan al hombre, no hay tecnologías ficticias ni situaciones imposibles. Me pareció por eso un contrapunto interesante.

      Muchísimas gracias!.

      Saludos
      Gerez – Club del Latex

  2. Anónimo Says:

    [...] [...]

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